Cómo afecta la mala imagen a Palma Palmilla

Taller de cocina japonesa para jóvenes de Palma PalmillaNo nos cansamos de subrayarlo. La mala fama de Palma Palmilla no es el principal problema de este barrio. Pero sí es algo que tenemos que aminorar para que el vecindario pueda seguir construyendo un futuro mejor con normalidad. A continuación relatamos algunos efectos y consecuencias de la existencia de esta mala imagen estereotipada:

  • Muchos malagueños se niegan a venir al barrio. Casi todas las asociaciones y entidades que han organizado algo para el público en general han comprobado como cundía el desinterés, las anulaciones, la preocupación e incluso el pánico cuando las personas interesadas caen en la cuenta de que la actividad X tendrá lugar en Palma Palmilla.
  • Palma Palmilla no duele. «El centro histórico es una porquería». Ante esa frase, la reacción de cualquier malagueño o persona que conozca esa parte de la ciudad  seguramente será un serio desacuerdo. Pero si alguien dice «Palma Palmilla es una porquería y los palmilleros, unos delincuentes»… No son muchos quienes la cuestionan. Pero no porque hayan conocido de primera mano nuestra realidad y estén a favor o en contra, sino porque es más fácil seguir la inercia del estereotipo. Y porque no les duele que se ensañen con este barrio como sí les dolería que cualquiera se ensañara con otra parte de la ciudad.
  • Conseguir un empleo es más difícil. Por el mero hecho de residir en Palma Palmilla, hay empleadores que ponen más dificultades a los candidatos. «No vaya a ser que…» ¿?
  • Se fomenta la marginalidad y se deteriora el conjunto de la ciudad. Si simplificamos con un: «Palma Palmilla, mala», excluimos a una zona de la ciudad donde viven 30.000 personas. Nadie es mejor o peor persona por el hecho de vivir donde vive. Es un tópico que solo beneficia a quienes nos hacen daño y alimentan la exclusión. Y fomentar eso solo alimenta la espiral de la marginalidad.
  • Difiiculta la inversión y el emprendimiento. Tanto pública como privada.
  • Mina la autoestima. Muchos palmilleros se sienten mal ante tanto comentario negativo. Ante la injusticia de la constante exageración, hay quien pasa, quien saca los dientes, quien los aprieta y a quien esto supone una carga muy pesada de llevar.

Por todo ello, no queremos plantear reproches. Símplemente te animamos a descubrir toda la realidad. ¿Criticar los problemas y sus causas? ¿Señalarlos? ¡Claro! Quedarnos solo en eso, ¡no! 

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